10 señales para llevar a tu familiar al geriatra

Por Dra. Natalia Capistrán Páramo · 25 de mayo de 2026 · 6 min de lectura

En breve Considera una valoración geriátrica si tu familiar adulto mayor: toma 5 o más medicamentos, ha tenido caídas, presenta deterioro de memoria, ha perdido peso sin razón clara, está más lento o frágil, tiene episodios de confusión, depresión o aislamiento, dificultad para realizar actividades diarias, o vive con múltiples enfermedades crónicas que ya no están bien controladas.

Muchas familias llegan tarde al geriatra. La mayoría llega después de una hospitalización, una caída con fractura o un episodio de confusión agudo. La medicina geriátrica funciona mejor antes de la crisis, no después.

Estas son las 10 señales clínicas más importantes que justifican una valoración geriátrica integral.

1. Polifarmacia: 5 o más medicamentos

Si tu familiar toma cinco o más medicamentos (incluyendo vitaminas y suplementos), el riesgo de interacciones, efectos adversos, caídas y hospitalización aumenta significativamente. El geriatra revisa la lista con criterios Beers y STOPP-START.

2. Caídas o miedo a caer

Una caída en el último año, o que el paciente se sienta inestable al caminar, justifica evaluación. Las caídas son la primera causa de fractura de cadera y discapacidad en el adulto mayor. Y casi siempre son prevenibles.

3. Pérdida de memoria o cambios de conducta

Olvidar nombres ocasionalmente es normal. Olvidar cómo regresar a casa, repetir las mismas preguntas, perderse en lugares conocidos, o tener cambios de personalidad no lo es. Tampoco lo es la depresión nueva en mayores de 70 años.

4. Pérdida de peso no intencional

Más de 5% de pérdida de peso en 6-12 meses sin dieta es una señal de alarma. Puede indicar cáncer, depresión, problemas dentales, dificultad para deglutir, demencia o desnutrición.

5. Fragilidad y debilidad

Tu familiar camina más lento, se cansa más rápido, tiene menos fuerza, pasa más tiempo sentado o acostado. La fragilidad no es "cosa de la edad": es un síndrome geriátrico identificable y, en muchos casos, reversible con intervención temprana.

6. Confusión o delirium

Un episodio de confusión aguda (sobre todo después de hospitalización, cirugía o infección) requiere evaluación. El delirium en el adulto mayor se asocia con mayor mortalidad y deterioro funcional persistente.

7. Múltiples especialistas sin coordinación

Cardiólogo, endocrinólogo, neurólogo, urólogo, traumatólogo... cada uno hace lo suyo y nadie ve al paciente como un todo. El geriatra integra: prioriza, simplifica el esquema farmacológico y define metas de cuidado coherentes.

8. Hospitalización reciente

El adulto mayor pierde funcionalidad rápido en el hospital. Después del alta es el momento ideal para una valoración geriátrica: ajuste de medicamentos hospitalarios, prevención de rehospitalización, plan de rehabilitación.

9. Dificultad con actividades de la vida diaria

Si tu familiar ya no puede vestirse, bañarse, manejar dinero, tomar sus medicamentos solo o salir a la calle de manera independiente, hay un problema funcional que requiere evaluación clínica.

10. El cuidador está agotado

Si tú, como cuidador, te sientes rebasado, sin tiempo, deprimido o enfermo por la carga, también necesitas apoyo. El plan geriátrico incluye al cuidador: redistribución de tareas, recursos comunitarios y, si es necesario, referencia a un centro de día.

Cuándo NO esperar

Si hay caída con golpe en la cabeza, dolor de pecho, dificultad para respirar, pérdida del conocimiento o confusión aguda, no esperes consulta — acude a urgencias.

¿Qué sigue?

Si identificaste dos o más de estas señales en tu familiar, agenda una valoración geriátrica integral. En 60-90 minutos tendremos un plan completo: qué medicamentos ajustar, qué estudios solicitar, qué riesgos prevenir.

Este artículo es informativo. No reemplaza la consulta médica. Si tu familiar tiene síntomas agudos, acude a urgencias. Referencias: AGS Beers Criteria 2023, NICE NG56, British Geriatrics Society.

Agenda la valoración de tu familiar